La isla de los conejos

La isla de los conejos

Editorial
LITERATURA RANDOM HOUSE
Materia
Ficción moderna y contemporanea
Colección
Literatura Random House
Encuadernación
Tapa blanda o Bolsillo
Nº páginas
160
ISBN
978-84-397-3482-6
EAN
9788439734826
Dimensiones
230 x 139 mm.
Peso
300
Fecha publicación
17-01-2019
Precio
17.90€ (17.21€ sin IVA)
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    Autor

    Elvira Navarro (Huelva, 1978) estudió Filosofía en la Universidad Complutense de Madrid. Ha publicado dos libros complementarios, La ciudad en invierno (Caballo de Troya, 2007) y La ciudad feliz (Literatura Random House, 2009), así como la novela La trabajadora (Literatura Random House, 2014) y Los últimos días de Adelaida García Morales (Literatura Random House), 2016. Es también autora del blog Periferia (www.madridesperiferia.blogspot.com), un work in progress sobre los barrios de Madrid. Su obra ha sido galardonada con el Premio Jaén de Novela y el Premio Tormenta al mejor nuevo autor, y quedó finalista del Premio Dulce Chacón de Narrativa Española. En 2010 fue incluida en la lista de los 22 mejores narradores en lengua española menores de treinta y cinco años de la prestigiosa revista Granta. En 2013 fue elegida una de las voces españolas con mayor futuro por la revista El Cultural, y en 2014 la misma revista seleccionó su obra La trabajadora entre las diez mejores novelas en español del año. Durante 2015 ejerció de editora del sello Caballo de Troya.

    Sinopsis

    Vuelve con once perturbadores relatos Elvira Navarro, una de las grandes narradoras en lengua española. Un falso inventor lleva conejos a una isla para que acaben con los nidos de unos pájaros cuyo nombre nadie sabe. En la penumbra nocturna, una especie extinguida hace miles de años le sale al paso a un archiduque. Los sueños de los clientes de un hotel son objeto de un insólito hurto. El fantasma de una madre abre una cuenta en Facebook y le pide amistad a su hija. Una pareja a punto de romper deambula por un albergue inhóspito. En una banlieue parisina desaparece un tramo de avenida. En estos perturbadores once relatos hay transformaciones fabulosas que no son vividas como una liberación, sino con miedo. La implacable precisión de Elvira Navarro nos lleva por vidas que se deforman de manera fatal, arrastrándonos también a nosotros. Leer a Navarro es convocar una sombra aterradora, y de la misma manera que al caer la noche lo conocido se torna profundamente extraño, en estos cuentos los personajes se pierden en habitaciones cerradas, en isletas cenagosas, en laberintos mentales que quiebran la normalidad y conducen hasta un alucinante ruido blanco del que ya no se puede escapar. Con La isla de los conejos la autora desnuda los mimbres de lo real por medio de una escritura sutil y llena de clarividencia, que transgrede los significados y nos entrega, a cambio, una hiriente lucidez. La crítica ha dicho:«El talento literario es un don natural de esta autora.»Enrique Vila-Matas «La escritura de Elvira Navarro recuerda a un jarrón delicado que -al mínimo roce- se quiebra y divide, o se derrama en mínimos fragmentos que nos empeñamos en recoger y que nos cortan.»Elena Medel «Una autora admirable.»Nadal Suau, El Cultural «Sus libros son experiencias pulidas y severas, disfrazadas de vidas expuestas a la tortura de un sistema inflexible.»Peio H. Riaño «Repiensa el realismo para subvertirlo, para expandir sus posibilidades expresivas, para llevarlas a un extremo.»Damián Tabarovsky, Diario Perfil

    Los libreros recomiendan Reseña de www.loslibrerosrecomiendan.es

    "La isla de los conejos", de Elvira Navarro

    Enviado por Los Libreros Recomiendan el 07-02-2019

    Si uno está atento a estas cosas y se sabe afinar el oído, se percibe con cierta nitidez que el adjetivo "diferente", del que probablemente se ha abusado en los últimos años en la crítica literaria, funciona a menudo como eufemismo (aunque no sea tan habitual ni tan divertido como "interesante", que es nuestro eufemismo favorito: cuando te dicen que un libro de poemas, o una exposición, o una película... es interesante, uno sabe instintivamente que hay que caminar hacia el otro lado). Y es una lástima que se recurra a él inadecuadamente, porque cuando uno se encuentra ante una propuesta literaria realmente distinta, singular, única..., es difícil encontrar la fórmula para decirlo sin que parezca un compromiso, un modo de resolver la papeleta.

    Dicho lo anterior, la escritura de Elvira Navarro es, sí, claramente diferente, entre otras cosas porque no parece habérselo propuesto, sino que apostaríamos por que le sale natural, nada forzado, y probablemente hasta a ella misma le extrañaría que consideremos tan peculiar su estilo, tan desconcertante, tan oscuro pero a la vez gracioso, desasosegante y amable, acogedor aunque a ratos terrorífico o incluso violento. Pero es así, y nos encanta, no sólo en el sentido de que nos gusta mucho (pero que mucho), sino en el de que nos hechiza.

    Repasemos: La ciudad en invierno, La ciudad feliz, La trabajadora (el libro que permitió entrever definitivamente su verdadera talla literaria, el que hizo vislumbrar la cantidad y la calidad de los libros que Navarro tiene dentro) y Los últimos días de Adelaida García Morales, un juego genérico no especialmente polémico que acabó siendo excesivamente polemizado. En él alguien se preguntaba "¿por qué no dar valor a lo desprestigiado?", y aunque el descrédito es algo que, entre los buenos lectores, jamás ha sobrevolado a la escritora, aquí están estos once cuentos magistrales de La isla de los conejos para aclarar o declarar o, si hiciera falta, confirmar, cuál es la raza literaria de Elvira Navarro. 

    "Detesto la vida normal", afirma la narradora del primer cuento (uno de los mejores, y el que, como en las partituras, da ya el tono de todo lo que se va a encontrar después en esta extraña isla), y se diría que esa aversión por la normalidad, lo esperable, lo consabido, lo previsible... se extiende por la prosa de la autora valenciana-onubense, en la que hasta determinadas decisiones léxicas son transgresoras, audaces, bastante arriesgadas. La elegancia de la literatura de Elvira Navarro es inexplicable, pues se construye mediante opciones textuales a veces contrahechas, como lo son físicamente muchos personajes (hay algo lynchiano en bastantes momentos), y donde los cultismos y lo coloquial conviven en una armonía extraña y fascinante. A eso se une, como ya hemos insinuado arriba, un peculiar sentido del humor, que quizá apreciamos más aquellos a los que el humor jamás nos ha hecho mucha gracia. Pero lo dominante es lo desasosegante, que en algún cuento de este libro se sumerge de lleno (de lleno pero a la vez con cautela) en el territorio del terror, flirteando con lo fantástico (como esa pata que le sale a un personaje detrás de la oreja, tal vez la misma que espantaba a Adelaida García Morales debajo de su nevera en el libro anterior, o esos veloces bultos que se mueven por un parque municipal, y que parecen proceder de otros cuentos vecinos, como "Myotragus"). Jugando también con lo psicológico, lo inconcreto ("La habitación de arriba"), Navarro se emparenta con otra estirpe de la literatura de miedo, más henryjamesiana, de sabor más clásico, aunque de nuevo la melodía estilística suene muy cercana, y las referencias (ya sea Radio 3 o un área de servicio de Los Monegros) parezcan inmediatas. Navarro tiene ese don: encontrar en lo próximo no sólo buena literatura, que eso es habitual, sino buena literatura que es a la vez cotidiana y misteriosa, no como hace la poesía sino más bien al modo de las pesadillas, "algo tan antiguo que ni siquiera puede nombrarse".