FÚTBOL PARA LEER

FÚTBOL PARA LEER

Llega el Mundial, quizás el más polémico de todos los mundiales celebrados hasta la fecha. Estamos ante uno de los eventos deportivos más importantes del planeta y pocos entienden las razones que llevaron a la FIFA a elegir Qatar como sede mundialista. Ambición y poder.

Podríamos encontrar respuesta en Tratado contra el enemigo, de Simon Kuper, un ensayo sociopolítico que recoge la poderosa influencia que el fútbol ejerce en la política, en la cultura y en la sociedad. Porque el fútbol no sólo se juega. También se lee. Las librerías están llenas de libros que recogen historias apasionantes sobre el deporte rey. Esa religión laica de la que habla Villoro en Dios es redondo. Esa religión en constante búsqueda de un dios, subtítulo del libro de Vázquez-Montalbán, Fútbol.

Hay multitud de ensayos que cuentan su relación con los diferentes movimientos políticos. En Fútbol y anarquismo, Miguel Fernández Ubiría "descubre una cara poco conocida de las confluencias pasadas y presentes entre fútbol y anarquismo, dos mundos a todas luces disociados y supuestamente enfrentados". En Fútbol y fascismo, Cristobal Villalobos narra como las dictaduras del s. XX utilizaron esta popular disciplina deportiva como poderoso instrumento de marketing político. El gran ejemplo sería el partido de fútbol que enfrentó a la Alemania nazi contra Ucrania, "el altavoz propagandístico que pretendían los jerarcas nazis frente a la ansiada ráfaga de moral para la oprimida población civil" y que de manera magistral lo cuentan Pepe Gálvez y Guillem Escriche en el cómic, El partido de la muerte

No faltan historias de lucha como la que escribe Federica Seneghini en Las futbolistas contra el fascismo, "la historia de unas pioneras del fútbol, de su amistad, de su lucha contra el Duce y contra los prejuicios de una sociedad envenenada por el fascismo y sumida en una mentalidad machista que en parte persiste a día de hoy". Y es que el fútbol no son solo goles. Es también "reflejo de la lucha de clases, medio de emancipación femenina durante la Gran Guerra, cobijo de resistencias diversas, refugio de identidades durante el colonialismo…", así nos lo describe Mickaël Correia en el libro Una historia popular del fútbol.

Si de fútbol y política se trata, no podemos olvidar el proyecto de Quique Peinado, Futbolistas de izquierdas, "ese libro tejido de enormes historias que van mucho más allá del propio balompié, historias emocionantes, de pequeños y grandes héroes".

Héroes y heroínas. En los últimos años hemos asistido a la explosión del fútbol femenino. Y este boom ha ido acompañado también de nuevas publicaciones en las que sus protagonistas narran experiencias y vivencias alrededor del fútbol. Libros como One life en el que Megan Rapinoe, ganadora de una medalla de oro olímpica y dos veces campeona de la Copa Mundial Femenina, "nos pide a todos nosotros que tomemos el relevo para continuar la lucha por la justicia y la igualdad". ¿Se lo habrán leído los señores de la FIFA?

No faltan en esta estantería libros de escritores apasionados, hinchas de equipos a los que acompañarán siempre, truene, haga frío o haga calor. Libros como Fiebre en las gradas, de Nick Hornby. Porque seamos realistas. En cuanto el árbitro, o la árbitra, pite el comienzo del partido y la pelotita empiece a rodar, durante 90 minutos nos vamos a olvidar de todo. Que por lo menos estas lecturas sirvan como poco, para que cuando acabe el mundial pensemos un poco mejor las cosas.

Larga vida al fútbol y larga vida al libro.

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