Tóxica
Editorial
Atico de los Libros
Materia
DIARIOS, CARTAS Y DIARIOS DE NAVEGACIÓN | Francia
Traductor
González Marcén, José Miguel
Colección
Ático de los Libros
Encuadernación
Tapa blanda o Bolsillo
Nº páginas
96
ISBN
978-84-938295-1-3
EAN
9788493829513
Dimensiones
130 x 210 mm.
Peso
156
Fecha publicación
01-11-2010
Precio
16.50€ (15.87€ sin IVA)

Dónde comprarlo(7 librerías)

    Autor

    Françoise Sagan nació en 1935 en Carjac, Francia, en el seno de una familia acomodada. Desde que, con Buenos días, tristeza, su primera novela y punto de referencia siempre renovado de varias generaciones, obtuvo a sus diecinueve años un éxito sin precedentes de crítica y de público, ha gozado de una fama que le permite hoy decir que «el éxito temprano es bueno porque te evita hacer todo lo que hay que hacer para tener éxito». Buenos días, tristeza se publicó en el verano de 1954, cuando nadie podía imaginar que aquel «adorable pequeño monstruo», cuya voz seca y ágil iba a producir un gran revuelo, se convertiría muy pronto en todo un mito. Desde entonces ha escrito muchos libros ?novelas, obras de teatro, biografías, memorias y textos varios? y ha llevado una intensa vida bohemia, a veces envuelta en algún escándalo, que ha contribuido a enriquecer su leyenda. Pocas novelas como Buenos días, tristeza han tratado mejor los conflictos entre el culto al placer y el remordimiento, conflictos que, hoy como ayer, siguen produciéndose, aunque tal vez bajo formas distintas, con la misma intensidad.

    Sinopsis

    «En el verano de 1957, tras un accidente de automóvil, fui presa durante tres meses de dolores lo bastante desagradables como para que se me administrase cotidianamente un sucedáneo de morfina llamado “875” (Palfium). Al cabo de esos tres meses estaba lo suficientemente enganchada como para que se impusiera una estancia en una clínica especializada.» Tóxica es el diario de esa desintoxicación. En él, Sagan escribe de la misma forma que vivió, desnudándose sin pudor. Cuenta que comprende la importancia de la escritura. Habla de la lectura de Proust, de Rimbaud y de Apollinaire como bálsamos para su espíritu quebrado. Entona, en suma, una canción de amor a la literatura. Ella, la insolente rebelde, el trasunto de la Cécile caprichosa de su Buenos días, tristeza, yace herida por su adicción a las drogas y se rinde a otra adicción aún más poderosa: las letras. «Una confesión descarnada sobre el infierno de la desintoxicación.» Le Point «Sagan escribe con rapidez animal, derrocha argumentos de eficacia académica, y sus héroes y heroínas alcanzan la perfección de los personajes del teatro de Racine» John Updike, The New Yorker «Sagan fue una belleza hedonista y garçonne, que conducía coches deportivos descalza por las carreteras de Saint-Tropez, triunfó como escritora y tomó tantas drogas que su fox-terrier murio de sobredosis al olisquear uno de sus pañuelos.» The Guardian «Tóxica es un texto esencial en la obra de Sagan.» Le Journal du Dimanche