La jaima

La jaima

Editorial
Editorial Cabaret Voltaire
Materia
África | Ficción moderna y contemporanea
Traductor
Boumediane El Metni, Rajae
Colección
NARRATIVA
Encuadernación
Libro
Nº páginas
224
ISBN
978-84-947108-8-9
EAN
9788494710889
Dimensiones
190 x 125 mm.
Peso
150
Fecha publicación
03-10-2018
Precio
18.95€ (18.22€ sin IVA)

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    Autor

    Mohamed Chukri nació en 1935 en Beni Chiker, un pueblo marroquí del Rif. Educado en una familia pobre, la violencia de su padre le obligó a huir y, con tan sólo once años, vivir en las calles de Tánger rodeado de miseria, violencia, prostitución y drogas. A los veinte años, todavía analfabeto, se marchó a Larache a estudiar. Durante esta etapa de formación entró en contacto con la literatura. En la década de los sesenta, Chukri regresó a Tánger, donde siguió frecuentando bares y burdeles, y donde empezó a escribir sus experiencias personales. Su primer relato, «Violencia en la playa», apareció en la revista Al-Adab en 1966. Sus inquietudes literarias le llevaron a codearse con escritores consagrados como Paul Bowles, Jean Genet y Tennessee Williams, encuentros que quedaron recogidos en sus memorias («Paul Bowles, el recluso de Tánger» y Jean Genet y «Tennessee Williams en Tánger»). Además de su producción literaria, también tradujo al árabe poemas de Machado, Aleixandre y Lorca, entre otros. Chukri conoció el éxito internacional gracias a su novela autobiográfica «El pan a secas» (1973); censurada por escandalosa en los países árabes, no fue publicada definitivamente en Marruecos hasta el año 2000. «Tiempo de errores» (1992) y «Rostros, amores, maldiciones» (1996) son las otras dos novelas que conforman la trilogía de su vida. Mohamed Chukri murió en Rabat en 2003.

    Sinopsis

    "La jaima" es, tras "El loco de las rosas", la segunda recopilación de cuentos de Mohamed Chukri. Quince relatos, fechados entre 1967 y 1998, en los que nos reencontramos con el mismo autor que, como ningún otro, ha destripado rabiosamente las mezquindades más inconfesables de la sociedad marroquí. También recobramos ese estilo directo, descarnado e inmisericorde con el que desnuda su alma y la de sus personajes. En estos relatos, que son un viaje físico, no hay censura ni comedimiento cuando Chukri decide adentrarse en las entrañas de Tánger, de Ifrán, de Rabat o de Azrú. Pero no se trata de ningún recorrido folklórico o turístico, es un descenso a los infiernos de la miseria. Como Jean Genet, Mohamed Chukri está al lado de los olvidados y de los marginados a los que, pese a su manera de sobrevivir, comprende y protege.