La hierba de las noches

La hierba de las noches

Editorial
Editorial Anagrama
Materia
Ficción moderna y contemporanea | Francés
Traductor
Gallego Urrutia, María Teresa
Colección
Panorama de narrativas
Encuadernación
Tapa blanda o Bolsillo
Nº páginas
168
ISBN
978-84-339-7894-3
EAN
9788433978943
Dimensiones
220 x 140 mm.
Peso
216
Fecha publicación
07-05-2014
Precio
14.90€ (14.33€ sin IVA)
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    Autor

    Patrick Modiano (Boulogne-Billancourt, 1945) és un dels grans autors francesos vius. Novel·lista prolífic, l'any 1978 va obtenir el Premi Goncourt amb Rue des boutiques obscures. També ha publicat, entre d'altres, Barri perdut (1985), Una joventut (1988), Diumenges d'agost (1988) i La petita joia (2003), quatre novel·les que el lector pot trobar en català. Després de l'èxit d'En el cafè de la joventut perduda (premi de la revista Lire a la millor novel·la francesa del 2007), de la recuperació de Carrer de les Botigues Fosques (Premi Goncourt 1978), L?horitzó (2014), L?herba de les nits (2014), i Perquè no et perdis pel barri (2015), Edicions Proa publica la seva nova novel·la on destil·la el millor del seu gest poètic. Patrick Modiano va ser guardonat amb el Premi Nobel de Literatura 2014. 

    Sinopsis

    En La hierba de las noches, Modiano nos invita, como en otras de sus novelas, a un intenso viaje por un París espectral. La ciudad se configura como una geografía interior, hecha de capas de tiempo que se confunden y entremezclan en esa evocación y búsqueda del tiempo perdido que hace Jean, el protagonista de la novela, escritor y tal vez álter ego del propio Modiano. Jean reconstruye en su escritura los fragmentos de su juventud, en los años sesenta, capturados en una libreta negra; abre una brecha en el tiempo y describe su deriva por la ciudad recordada, sigue el rastro de los ausentes e intenta resolver el misterio de un pasado lleno de interrogantes. Y traza una ruta, que oscila entre el hoy y el ayer, siguiendo la pista de una turbia historia de tintes policiales –en la que aparece un leitmotiv del universo modianesco, la exploración del pútrido territorio de la Ocupación– pero también el recuerdo de Dannie, un viejo amor. Y como en las mejores novelas negras, en el corazón de la trama hay un enigma. Dannie no es quien parece ser, su identidad se desdobla y multi­plica como el laberinto de espacios que transitan los amantes. Jean la acompañará en algunas de sus desconcertantes misiones. Porque ella, junto con los huéspedes del Unic Hôtel, es una de los protagonistas, los perso­najes «verdaderos» de una trama compleja que el lector irá descubriendo a medida que avanza la novela. Y es entonces cuando la ficción de Modiano revela también su poder para documentar una época, y por sus páginas vemos aparecer a los fantasmas de la turbulenta historia de la Francia poscolonial, con el asunto Ben Barka como oscuro corazón de las tinieblas. La hierba de las noches es una novela magistral, un hipnótico relato sobre los laberintos de la memoria y los pasadizos secretos de la Historia que mantiene al lector en vilo hasta la última página. «El más bello poema en prosa de la literatura francesa actual» (Olivier Mony, Livres Hebdo). «En La hierba de las noches Patrick Modiano lleva a su cumbre un género que él ha creado: la autoficción poético-policial. Modiano no había escrito nunca un texto tan poético, tan seductor como esta aparente novela negra» (Denis Cosnard, Le Monde). «Una de las novelas más hipnóticas del autor de Calle de las Tiendas Oscuras. Nos gustaría que la lectura de esta obra maestra fuera una espiral infinita, que no acabara nunca. Una novela onírica, que nos deja sin aliento, y cuya música resuena durante mucho tiempo en la memoria y en el cora­zón» (Alexandre Fillon, Lire). «Era 1964. Jean, que tanto se parece a Patrick Modiano, tenía veinte años y dedicaba mucho tiempo a vagabundear por París, entre Montparnasse, las obras de la nueva facultad de Censier y la Ciudad Universitaria del bulevar de Jourdan… “Incluso ahora”, escribe Modiano, “tengo dudas sobre la exactitud de los datos de mi partida de nacimiento.” Pero de lo que nadie duda es de que él nació como novelista en esos años. Para fascinarnos» (Jérôme Garcin, Le Nouvel Observateur).

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    "La hierba de las noches" de Patrick Modiano

    Enviado por La Llar del Llibre el 28-07-2014

    Para leer a Modiano se requiere un determinado state of mind. Si Billy Joel cantaba allá por los años 70 aquello de "I'm in a New York state of mind", la obra de Modiano podría hacer suya la frase y decirse que está en un perpetuo "Paris state of mind". Porque el protagonista absoluto de sus novelas es siempre París y, para entender el París de Modiano, es imprescindible pulsar la tecla del piloto automático que nos acerque a este particular estado mental.

    "La hierba de las noches", editado por Anagrama (en catalán "L'herba de les nits", Editorial Proa) es el paradigma de la literatura de Modiano. Los personajes que pueblan la novela no son ni siquiera personajes, son figuras de contornos difuminados, sí, con sus propios nombres que los identifican y que, a la vez, porque sólo son nombres, los desfiguran por falta de presencia y entidad. Todo el mundo tiene un pasado pero en estos casos no hay manera de saber cuál es. Todo en Modiano tiene la consistencia de un pasaporte. Ineludible para transitar por sus páginas, es la clave que permite distinguir los sujetos individuales unos de otros y, sin embargo, no deja de ser un papel con simple valor documental. Es más, se podría decir que nuestro conocimiento de los personajes y sus acciones llega hasta donde llega el manual de instrucciones de un aparato incomprensible: tenemos al alcance los datos técnicos e ignoramos qué hacer de ellos. En nada ajena a esta sensación de vacuidad es la magnífica construcción que levanta Modiano, haciendo partir el relato de unos apuntes perdidos e inconexos en una libreta, que sólo sirven para certificar nombres de lugares y de personas y frases cogidas al vuelo, y con los que se pretende recuperar un episodio de por sí oscuro del pasado. Qué han hecho y cómo han llegado donde han llegado esos personajes se nos escapa y sólo podemos especular a base de indicios aventurados, de suposiciones no fundamentadas y de sospechas infundadas. Valga el oxímoron para decir que la nebulosa que rodea los orígenes de todo ello es la materia sólida con que se construye el relato. Y en este escenario el narrador es la víctima principal. De sus compañías, no importa si por dejadez, negligencia, incapacidad o por la desmemoria que impone el paso del tiempo, lo ignora todo. Se relaciona con ellos con aquella incomodidad de quien cierra los ojos y pone la mano sin saber la textura de lo que va a tocar. Incluso su relación con Dannie, la protagonista, que se intuye estrecha e íntima, está cartografiada según las coordenadas de la precaución y la reserva. Y hablando de cartografía, hablemos de París. El París de Modiano se apropia de la novela con la soberbia de un dictador. Cada evento, cada conversación, cada movimiento, cada recuerdo, en definitiva, todo lo que habita la novela tiene una aguja clavada en el mapa de París. La precisión quirúrgica con que el narrador sitúa los hechos en el espacio contrasta con la indefinición con que los ubica en el tiempo. Los parámetros temporales se sostienen con pinzas, mientras las variables espaciales se clavan como estacas. Como aquellos sueños en que es imposible precisar el momento en que han estado sucediendo los hechos soñados y, en cambio, queda nítida la imagen correspondiente al lugar donde se han estado produciendo, la novela de Modiano se ampara en la concreción del espacio y prescinde de la abstracción del tiempo. Las calles, las plazas, los hoteles y los bares de París tienen, por supuesto, una entidad física y ésta es la que permanece en la memoria. El tiempo es una invención intelectual y, como tal, escapa al recuerdo y dificulta su aprehensión. Ahora bien, que nadie se espere un París de postal, ni los Campos Elíseos ni el Montmartre de los turistas; el espacio que se impone es el de los suburbios, el de la sordidez marginal, un circuito alternativo.

    La narrativa de Modiano, y La Hierba de las Noches es una prueba, puede llegar a incomodar e, incluso, a exasperar al lector más tradicional, aquel que necesita introducción, nudo y desenlace, una geografía reconocible por donde transitar. Modiano nos da el mapa detallado, pero prefiere que el lector ignore las condiciones del viaje. Welcome to Paris state of mind!

    Esteve, La Llar del Llibre, Sabadell.