Antología poética

Antología poética

Editorial
Espasa-Calpe
Materia
Poesía | Español / Castellano | España
Colección
Austral
Encuadernación
Tapa blanda o Bolsillo
Nº páginas
376
ISBN
978-84-239-7487-0
EAN
9788423974870
Dimensiones
180 x 120 mm.
Fecha publicación
01-06-2005
Precio
8.30€ (7.98€ sin IVA)

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    Autor

    Miguel Hernández Gilabert nació el 30 de octubre de 1910 en Orihuela (Alicante), en el seno de una familia modesta. Su padre era pastor ganadero, ocupación a la que se dedicó Miguel desde pequeño. En 1918 inició sus estudios en el colegio Ave María de su localidad, pasando dos años después al colegio Santo Domingo de los jesuitas. En 1925 abandonó sus estudios por mandato paterno y volvió al campo a pastorear cabras por necesidades económicas de la familia. No obstante, él siguió leyendo y aprendiendo de los clásicos, y organizó un grupo literario y otro teatral con sus amigos. En 1929 escribió su primer poema, titulado "Pastoril".Miguel realizó dos viajes a Madrid para buscar trabajo. Durante la primera ocasión, en 1931, no le sonrió la suerte. Sin embargo, tres años después empezó a trabajar como redactor en Misiones Pedagógicas y, más adelante, en la enciclopedia Los toros, dirigida por José María de Cossío. También lo hizo en la Revista de Occidente y empezó a moverse por ambientes literarios, en los que conoció a figuras de su generación como Vicente Aleixandre, Pablo Neruda o Rafael Alberti. Solo un año antes había publicado su primer poemario, Perito en lunas, al que seguirán el auto sacramental Quién te ha visto y quién te ve, el drama Los hijos de la piedra y el poemario El rayo que no cesa en 1936. Estallada la Guerra Civil, se alistó en el Ejército Popular de la República y participó en los frentes de Andalucía, Extremadura y en la batalla de Teruel. En plena campaña militar, en marzo de 1937, se escapó a su pueblo para casarse con Josefina Manresa, a la que había conocido dos años atrás, y sería inspiración de su obra y de su vida en reiteradas ocasiones.Ese mismo año viajó a la URSS para asistir al V Festival de Teatro Soviético y nació su hijo Manuel Ramón el 19 de diciembre, el cual moriría diez meses después y al que dedicó su obra Hijo de la luz y de la sombra y varios poemas del Cancionero y romancero de ausencias. En enero de 1939 nació su segundo hijo, Miguel Manuel, al que le escribió las famosas "Nanas de la cebolla". Acabada la guerra, fue detenido cerca de la frontera con Portugal. Sufrió un periplo amargo por diversas cárceles españolas y un juicio en el que fue condenado a muerte, aunque finalmente se conmutó la pena por treinta años de prisión. Tras varios desplazamientos carcelarios más, enfermó de bronquitis y tuberculosis en el Reformatorio de Adultos de Alicante, donde murió el 28 de marzo de 1942. Sus restos descansan en el cementerio de Nuestra Señora del Remedio de la ciudad.

    Sinopsis

    Si existe un poeta del siglo xx en el que vida y obra se hermanan sin impostura, este es sin duda Miguel Hernández (1910-1942). Pocas obras presentan una coherencia tan sólida, tan rica de pasión y de talento, tan unida a un origen y a un destino. Hijo de un tratante de cabras, Miguel Hernández tuvo que abandonar el colegio cuando apenas sabía leer, para dedicarse al pastoreo, pero en su escasa formación ya había adquirido el gusto por la lectura y la afición a los clásicos y la poesía (sobre todo Góngora, Garcilaso y Juan Ramón Jiménez). Su actividad como pastor no limitó sus inclinaciones literarias, sino al contrario, pues de su contacto con la naturaleza extrajo una fuente inagotable de experiencias, de léxico y de iconografía, que alimentó la sensualidad y originalidad de sus versos. En Orihuela entró en la tertulia de Gabriel y Ramón Sijé y colaboró con asiduidad en la revista El Gallo Crisis. A finales de 1931 se trasladó a Madrid y entró en contacto con la vida literaria del momento. Regresó a Orihuela y conoció a Josefina Manresa, su futura mujer.En el 34 vuelve a Madrid y trabaja con José María de Cossío en la obra Los Toros editada por Espasa Calpe. Traba amistad con Neruda, Alberti, Cernuda y Aleixandre.En 1935, tras la muerte de Ramón Sijé, abandona su catolicismo y abraza la causa republicana. Colabora en las Misiones pedagógicas y toma parte activa en la guerra civil. participó activamente en la vida cultural y fue nombrado comisario de Cultura.Terminada la guerra fue arrestado y condenado a muerte. Se le conmutó la pena de muerte por 30 años de prisión, pero murió de tuberculosis en la cárcel en 1942.En su poesía se mezclan los rasgos campesinos con influencias garcilasistas y gongorinas. Su obra cruza cuatro etapas bien diferenciadas: tras sus primeras composiciones gongorinas y puristas (Perito en lunas), Miguel Hernández avanza hacia la poesía impura, abierta por Neruda y los poetas del 27, para dar expresión al amor y a la crisis vital que lo acompaña (El rayo que no cesa). A comienzos de la guerra civil, su esperanza en la lucha desplaza su poesía hacia un lenguaje llano, que hunde sus raíces en la canción popular y la lírica tradicional (Viento del pueblo y El hombre acecha). Pero sus anhelos fracasan y el cansancio asoma en versos amplios y caudalosos en los que alcanza su expresión más madura e íntima, espantado por el espectáculo bélico, herido por la muerte de su hijo y la forzada lejanía de la amada (Cancionero y romancero de ausencias). El poeta y novelista alicantino José Luis Ferris ha preparado esta magnífica antología de una obra que apasiona por su sinceridad y por la embriaguez de vida que respira. En ella, tras una introducción que repasa las etapas vitales y literarias de Miguel Hernández de forma amena y clara, selecciona poemas de sus distintos libros, junto a poemas sueltos. Los distintos apartados en los que se organiza la selección van precedidos de pequeñas presentaciones en las que se ofrecen las coordenadas espacio-temporales, estilísticas y temáticas de cada uno. El apéndice final ofrece documentación complementaria sobre la poesía de Miguel Hernández (críticas, opiniones...) y una serie de propuestas para comprender y disfrutar de su poesía.