
Leer no es un sucedáneo ni un sustituto de la vida, sino una forma de vivirla. Implicados en la modificación del mundo existente, leemos alentados por la curiosidad, que es curiosidad de transformación. Para empezar, de uno mismo. Al leer reabrimos posibilidades hasta el punto de diversificarnos,...

Todos necesitamos que alguien nos acompañe, que esté cerca, que nos escuche, que nos diga. Pero alguien no es uno o una cualquiera, no nos es indiferente, y dar con él, con ella, resulta decisivo. Tal vez se trate más de una capacidad de atender, de escuchar, de estar abierto y dispuesto, no sólo...

No siempre encontramos las palabras adecuadas. Se produce entonces una sensación incómoda de incomunicación. Lamentamos no haber sido capaces de verbalizar lo que pensamos o sentimos. Todos necesitamos de alguien que nos hable, que nos abrace, que nos descubra.
Contigo nos sitúa en el espac...

Las palabras que habitan este libro son una invitación a escuchar, a actuar. Se trata de palabras que mencionan lo que nos importa y nos incitan a buscarlo, a perseguirlo o a crearlo, porque su objetivo final es alentarnos a continuar adelante en la tarea de la vida, animarnos a vivir sin grandil...

El presente ensayo reflexiona acerca de la muerte entendida no como algo lúgubre sino como rasgo definitorio y necesario de la condición humana. A partir de ahí se consideran determinadas concepciones del cuerpo y de la salud y la enfermedad, a las que el autor se aproxima sobre todo a partir de ...

Ángel Gabilondo nos revela que hablar y escribir es algo más que una mera proyección de hechos, deseos y sentimientos, puede ser la creación constante de otras posibilidades, de otra realidad sin fin.
«Los afectos son siempre una búsqueda».
Ángel Gabilondo
Este lib...

«Contigo es menos difícil».
ÁNGEL GABILONDO
No siempre encontramos las palabras adecuadas. En ocasiones éstas se desvanecen antes de llegar. Se produce entonces una sensación incómoda de incomunicación. Lamentamos no haber sido capaces de verbalizar lo que pensamos o sen...

Con un ensayo de Ángel Gabilondo: El apocalipsis de los anfibios

Todos necesitamos que alguien nos acompañe, que esté cerca, que nos escuche, que nos diga. Pero alguien no es uno o una cualquiera, no nos es indiferente, y dar con él, con ella, resulta decisivo. Tal vez se trate más de una capacidad de atender, de escuchar, de estar abierto y dispuesto, ...

Proliferan los discursos sobre el otro, en ocasiones como un modo más de silenciarlo. Se requiere con urgencia su mirada y la filosofía no está exenta de esta necesidad, la de la palabra del otro en su propio discurrir o, tal vez, como lo otro de ella misma. El problema de la «identidad y diferen...